La Reina i els inquisidors
Aquests dies m’havia plantejat escriure algun comentari arran de les declaracions de la Reina sobre els matrimonis homosexuals, l’eutanàsia o l’avortament. Íntimament pensava que el principal “pecat” de la Reina havia estat parlar del matrimoni dels homosexuals -no pas de la seva unió i dels seus drets-, i la millor prova era que l’únic tema que li havien qüestionat era aquest. Estava segur –i continuo estant-ho- que si hagués pronunciat a favor del matrimoni del homosexuals, ningú no hauria criticat la capacitat i l’oportunitat de la Reina de parlar, però com que ho va fer en contra, ràpidament aquest col·lectiu d’una gran capacitat d’organització i projecció va saltar a la jugular.
Tot i això, vaig pensar que el millor era no dir res. Avui he llegit l’article de l’Antoni Puigverd a La Vanguardia, que a continuació reprodueixo, i penso que m’he equivocat no dient-hi la meva oportunament.
La Reina y los inquisidores
Ni en Catalunya ni en el resto de España existe coraje para afrontar los tópicos de rendimiento populista
Curiosa y significativa es la cantidad de enemigos que han coincidido en la reticencia o la crítica a doña Sofía. El portavoz del PP y un hombre fuerte del PS; el republicanismo histórico español y el independentismo catalán; izquierdistas de salón y derechistas de tomo y lomo.
Y todos ellos, sumando su reticencia a los grupos de presión que se sienten ofendidos por las sinceras pero mesuradas palabras de la Reina. Aunque las declaraciones del Gobierno, en particular las de la vicepresidenta De la Vega, no dejan lugar a dudas, y aunque la rectificación del PP no tardó en llegar, un fondo de distancia crítica y un juicio resabiado y fundamentalista se han filtrado en los entornos mediáticos de derecha e izquierda.
Mejor habría estado callada, se dice y repite, mientras se subrayan las opiniones que, separadas del contexto, pueden servir para armar una nueva polémica inquisitorial: no queremos una reina si no se comporta como una estatua.
¿Por qué no se calla?, pregunta con retintín un prohombre socialista catalán. Por supuesto, el nacionalismo catalán moderado no opina, como si la película no le concerniera. Igual que el presidente catalán. No es extraño: en la Catalunya oficial (la política, la televisiva), los reyes producen o risa o indiferencia. Junto con el Papa, los reyes son los únicos personajes de Polònia cuya caricatura no es una exageración de un rasgo verdadero. Se supone que la presencia de Sofía es cómica en sí misma. En este contexto de republicanismo facilón, diríase que en Catalunya nadie se detiene a pensar en dos aportaciones capitales de la monarquía.
Primero: todos los ataques que ha recibido por tierra, mar y aire la autonomía catalana en los últimos años, todas las propuestas de renacionalización jurídica y cultural de España fantasean con una república unitaria a la francesa o, en su defecto, como ayer explicaba Enric Juliana, han presionado al Rey para que se comporte como su abuelo Alfonso. El Rey es un aliado objetivo del actual statu quo catalán (que, con todos sus defectos y actuales incertidumbres, es el mejor que Catalunya ha tenido desde 1714). El difuso y frívolo republicanismo catalán es, desde este punto de vista, un aliado ignorante de los esfuerzos más agresivos y precisos que está realizando el neoespañolismo (infinitamente más fuerte hoy que en los años de la transición).
El otro gran factor de compromiso de la corona con Catalunya son sus constantes gestiones internacionales a favor de empresas catalanas. Tales gestiones son desconocidas por el gran público, pero no por la clase dirigente. A estas dos razones hay que sumar los años de prosperidad y libertad que, en buena medida, son consecuencia de la estabilidad institucional que aporta la monarquía.
Y, sin embargo, las palabras de la Reina (discutibles, cierto, pero no inoportunas en una democracia madura) han servido para mostrar los achaques de nuestra treintañera democracia. Son muchos los que coquetean con la ruptura del orden actual. Y la crisis puede darles mucha pólvora retórica. En este contexto, es importante distinguir lo esencial de lo secundario. En teoría, la izquierda y la derecha españolas, así como el catalanismo central, agradecen a la monarquía sus aportaciones. Pero en los momentos de dificultad, o se echan atrás, o adoptan poses de republicana señorita Rotenmeyer o coquetean directamente con el arribismo. Por supuesto, no se atreven a plantar cara a los adversarios de la moderación.Renunciar a las viejas señas de identidad de los tiempos de las trincheras y afirmarse monárquico para defender el legado de tantos años de bienestar democrático sería la continuación lógica de la transición. Pero ni en Catalunya ni en el resto de España existe hoy en día coraje o autoridad moral suficientes para enfrentarse a los tópicos ideológicos de rendimiento populista.Después de 30 años de paz verdadera (sin imposiciones, aunque con mutuas e inteligentes concesiones), vinculada a la libertad y la prosperidad, renacen los viejos maniqueísmos españoles. Sea hablando de la guerra, del franquismo o de la monarquía, renacen con un vigor sorprendente, dispuestos a aguar el ejercicio de moderación y cordura que ha beneficiado a la inmensa mayoría.
Renacen dispuestos a cargarse la senda concesiva e inclusiva. Regresan para reanimar la pulsión fratricida, para enfatizar el fundamentalismo ideológico, para exigir el exclusivismo cultural o patriótico. Revive el viejo fondo inquisitorial de la tradición española, visible en todos los partidos, en todas las opciones patrióticas, en casi todos los medios de comunicación.
Buy Viramune
Order Renalka
Cheap Dilantin
Women Attracting
Cheap Amaryl
Order Levitra
Order Biaxin
Buy AyurSlim
Aristocort
Cheap Lioresal
Purchase Zelnorm
Order Lanoxin
Levaquin
Cheap Propecia
Risperdal
Order Omnicef
Purchase Mentax
Cheap Ophthacare
Order Serevent
Buy Zebeta
Buy Mevacor
Purchase Vantin
Miacalcin
Order Mexitil
Cheap Ismo
Purchase Diflucan
Order Sorbitrate
Cheap Lisinopril
Famvir
Order Vasodilan
Order Lincocin
Cheap Zithromax
Plavix
Purchase Accupril
Purchase Himplasia
Buy Lexapro
Order Flexeril
Cheap Shoot
Cheap Crestor
Buy Renalka
Order Atacand
Order Styplon
Cheap Hytrin
Purchase Buspar
Purchase Rumalaya
Cheap Geodon
Clarina
Cheap Lynoral
Purchase Proventil
Order Bactroban
Purchase Parlodel
Purchase Acyclovir
Purchase Sustiva
Buy Kytril
Order Azulfidine
Omnicef
Order Prevacid
Purchase Mysoline
Menosan
Purchase Coreg
Buy Ashwagandha
Nicotinell
Order Adderall
Buy Evista
Order Oxytrol
Cheap Karela
Buy Sinequan
Purchase Isordil
Cheap Abana
Cheap Bupropion
Purchase Styplon
Isoptin
Purchase Prometrium
Cardura
Cheap Micardis
Order Mysoline
Acyclovir
Cheap Acyclovir
Buy Omnicef
Purchase Geriforte
Order Nolvadex
Flexeril
Buy Calan
Zovirax
Cheap Koflet
Purchase Acomplia
Buy Flomax
Ansaid
Purchase Lopressor
Buy Prandin
Sarafem
Buying Didrex
Cheap Celebrex
Cheap Zovirax
Shuddha Guggulu
Soma
Septilin
Cheap Prometrium
Cheap Avandia
Cheap Codeine
Styplon
Cheap Lariam
Cheap Differin
Buy Brafix
Order Diflucan
Cheap Celexa
Vantin
Buy Azulfidine
Oxycontin
Fosamax
Purchase Flovent
Cheap Coreg
Buy Lynoral
Order Diovan
Order Himcospaz
Order Proventil
Premium Diet
Purchase Femara
Cheap Phentrimine
Cheap Monoket
Zantac
Buy Superman
Purchase Bontril
Purchase Bupropion
Order Proscar
Cheap Claritin
Cheap Cozaar
Purchase Ephedrine
Buy Ativan
Purchase Urispas
Purchase Zovirax
Shoot
Purchase Imdur
Buy Arimidex
Order Lotensin
Cheap Zelnorm
Cheap Vicodin
Cheap Leukeran
Purchase Azulfidine
Purchase Atacand
Buy Xenacore
Order Brahmi
Purchase Augmentin
Lexapro
Cheap Tulasi
Zithromax
Buy Antabuse
Cheap Acomplia
Cheap Amoxil
Watson
Didronel
Purchase Lozol
Buy Actos
Buy Inderal
Adderall
Liv.52
Buy Bupropion
Purchase Protonix
Purchase Methocarbam
Order Snoroff
Buy Cymbalta
Buy Lanoxin
Order Ophthacare
Purchase Proscar
Cheap Zebeta
Order Phentermine
Purchase Keftab
Buy Lincocin
Cheap Flonase
Order Norco
Lopressor
Purchase Adderall
Buy Prozac
Buy Revia
Buy Tablet
Lukol
Cheap Acticin
Lozol
Purchase Lanoxin
Cheap Himcospaz
Prednisone
Buy Isordil
Order Geriforte
Buy Diarex
Buy Stromectol
Levothroid
Buy Combivent
Purchase Purim
Order Purim
Order Clarinex
Depakote
Cheap Nizoral
Cheap Nonoxinol
Accupril
Order Clomid
Cheap Bontril
Buy Accupril
Geodon
Buy Percocet
Buy Depakote
Order Soma
Order Prilosec
Cipro
Purchase Cardizem
Buy Phentermine
Cheap Avapro
Purchase Plan
Cheap Famvir
Order Xanax
Buy Triphala
Order Miacalcin
Purchase Xenacore
Buy Fosamax
Order Zetia
Order Rocaltrol
Avandamet
Mysoline
Ordering Adipex
Buy Menosan
Buy Bactroban
Cheap Sorbitrate
Cheap Emsam
Cheap Xanax
Buy Zyprexa
Purchase Himcospaz
Lotrisone
Karela
Inderal
Buy Koflet
Order Valium
Lincocin
Buy Lioresal
Cheap Clarina
Order Herbolax
Cheap Styplon
Cheap Azulfidine
Order Zyrtec
Cheap Zyprexa
Order Fosamax
Cheap Isoptin
Order Cipro
Buy Atarax
Order Lopressor
Buy Purim
Purchase Brafix
Cheap Bactroban
Order Plan
Purchase Calan
Avapro
Buy Purinethol
Purchase Fosamax
Order Lorazepam
Buy Nirdosh
Antabuse
Order Differin
Quibron-T
Order Speman
Purchase Aciphex
Prevacid
Order Superman
Danazol
Cheap Atrovent
Touch-Up Kit
Purchase Nirdosh
Cheap Buspar
Buy Noroxin
Order Phentrimine
Purchase StretchNil
Cheap Trimox
Buy Ionamin
Purchase Soma
Penis Growth
Buy Hydrocodone
High Love
Purchase Endep
Amaryl
Purchase Zimulti
Buy Effexor
Order Clarina
Cheap Mexitil
Purchase Lisinopril
Cheap Keftab
Order Diethylpropion
Order Effexor
Purchase V-Gel
Order Prograf
Buy Glucophage
Purchase Cipro
Atacand
Order Didrex
Order Tulasi
Purchase Hoodia
Buy Acticin
Buy StretchNil
Cheap Lotensin
Buy Shoot
Urispas
Order High
Cheap Clonazepam
Speman
13 comentaris »
Subscripció RSS als comentaris de l'entrada. URL per a retroenllaç



D’alló més ridícul van ser les declaracions del popular Esteban Gonzalez Pons que volent ser massa pulcre políticament parlant va atacar a la Reina dient que millor que no hagués parlat d’aquests temes controvertits perquè ofenia a una part dels espanyols. Això sortint de la boca dels populars és un elogi a les mateixes files socialistes. Total: ells mateixos, els del PP, fan la propaganda perque la gent voti PSOE. També tinc entès que la reina va dir (ho posa el llibre) que no li agradava la campanya de guerra d’en Bush a Iraq i a Afganistàn, i segons alguns comentaristes sembla que aquestes opinións eran massa arriscades donat que, han mort uns quants soldats espanyols fent costat a les campanyes “bushnianes” militars. No queda clar fins a quin punt han de restar “mutis” els reis, i si tant han de callar valdria més que pleguessin.
Comentari per Silveri Garrell — novembre 3, 2008 @ 18:59
Doncs jo crec que la Reina ha perdut una excel·lent ocasió de callar. No hem d’aplaudir quan agrada el que diu i criticar quan no agrada. O ha de poder parlar o no ho ha de fer, però mai ho hem de valorar en funció de si ens agrada o no el que digui. Que hi podem estar d’acord? Potser sí, potser no, però hem de tenir present que els mateixos arguments els hauríem de fer servir si hagués dit, per exemple, “esos catalanes sólo piden y piden, y quieren más autogobierno. ¿Alguien cree que tienen derecho a ello?¿No tienen bastante con robar al resto de España?”. I ja m’agradaria veure què en pensem llavors i si seguim defensant que la Reina té dret a dir el que vulgui i que això és un símptoma de maduresa democràtica. I si els catalans ho critiquéssim, ho faríem perquè som un col·lectiu organitzat i un lobby mediàtic o bé perquè tindríem més raó que un sant? Quan Rouco i companyia es manifestaven contra el nacionalisme perifèric pecaminós, ¿no ens va saber greu als catòlics catalans? I quan vam prostestar, ¿ho vam fer saltant a la iugular o bé ho vam fer pensant que teníem raó i que ens sentíem desemparats per una jerarquia que en aquestes qüestions –que no són dogma de fe– hauria de ser una jerarquia de tots? ¿Quina diferència hi ha?
Crec, fermament, que en temes polítics i de sensibilitat social, la monarquia ha de ser d’una neutralitat absoluta, com a garantia precisament de la pluralitat de les institucions. Si no és així, ja comença a ser una monarquia només d’uns quants.
Des d’Unió, per exemple, hem invocat la monarquia com a garant dels nostres drets nacionals (alguna cosa d’això hi ha al document de Sant Cugat i en altres textos). Només faltarien ara unes declaracions “privades” de la Reina dient que nanai, que som una colla d’aprofitats, etc. Serien ben legítimes a títol privat, oi?
Comentari per pere — novembre 5, 2008 @ 11:16
Gràcies Silveri i Pere per les vostres reflexions. No era la meva intenció obrir el debat sobre si la Reina pot opinar o no i de què pot fer-ho. Aquest és un altre debat i el que jo intentava dir precisament és que la Reina ha estat criticada no tant per si pot dir o no sinó pel que ha dit. Insistint, a més, que si en el tema dels matrimonis homosexuals s’hagués pronunciat a favor els mateixos que l’han criticada serien els primers en defensar-la.
Deixem de banda en Rouco i anem a l’Església. Hi ha opcions que la critiquen quan defensa el dret a la vida i diuen que el que l’Esglèsia ha de fer és callar, però aquestos mateixos l’aplaudeixen i la citen quan ataca a Bush i la guerra d’Irak. És per aquí per on vol anar la meva reflexió.
Comentari per Josep Duran Lleida — novembre 5, 2008 @ 17:52
Ho sent-ho Pere però no estic d’acord amb el teu comentari. La Reina com a PERSONA te tot el dret a dir el que pensa i aquest llibre parla de la reina com a persona no com a part de la institució monarquica.
Per que no es aplicable el concepte de llibertat d’expressió a la persona “Reina”?
La falta de resposta per la nostre part, sabent que els nostres valors coincideixen en gran part en les opinions de la reina es veritablement con diu en Pugverd un error i d’una certa falta de valentia. Avui que ha guanyat en OBAMA trencant els tópics i tornant la il·lusió en el somni america potser que recuperem la valentia i trenquem amb els tópics del políticament correcte.
M’agrada molt l’article d’en Pugverd que com sempre et fa reflexionar i per que no dir ataca el relativisme de les actituts “politicament correctes” i la falta de memoria histórica recent.
Comentari per Jordi Moreno — novembre 5, 2008 @ 19:00
Las declaraciones de la Reina no han sido hechas en un acto oficial, con la bandera y el himno, ni nada por el estilo. Son opiniones personales que creo tiene derecho a expresar, siempre y cuando sea a título personal y con moderación. Estoy de acuerdo con algunas cosas que ha dicho y con otras no, pero no ha soltado ningún exabrupto. Lo que dice Pere no es comparable porque eso hubieran sido injurias puras y duras. Pero ella misma deja claro que la libertad de expresión es sagrada, y que los reyes no deben defenderse cuando se les critica públicamente (lo que se ha oído de boca de Jiménez Losantos o de Iñaqui “la familia real son una panda de vagos” Anasagasti, y no han dicho ni mu). Lo que no entiendo es esta santa inquisición que de repente le han montado.
Por otro lado, hay quien dice que ha dejado de ser la Reina de todos los españoles al tomar partido. No ha tomado partido, pero tiene opiniones propias y las ha expresado en una entrevista. Tampoco pasa nada porque sepamos que la señora no es un jarrón, sino que también tiene cordura y criterio. Sin embargo, aunque haya expresado que no le parece bien la denominación matrimonio para las uniones homosexuales, en su momento cuando se aprobó la ley no hubo ninguna crítica al respecto por parte de la casa real, no trataron de pararla, ni nada por el estilo. La respetaron escrupulosamente, como debe ser, por eso creo que si es la reina de todos los españoles, porque respeta incluso aquello con lo que no está de acuerdo. Pero la verdad, si ni siquiera puede hablar no se para que la queremos
Comentari per Victor — novembre 5, 2008 @ 22:39
Jo discrepo del que diu en Jordi: la Reina com a persona no té dret a opinar. No és un ciutadà normal ni està subjecta als drets i obligacions dels ciutadans normals. La Monarquia (i incloc la Reina en aquest concepte) ha d’estar per damunt de la lluita política. I això ho entenen ells mateixos, quan, en eleccions, els Reis no van mai a votar. Per què? És que no tenen dret a votar? Clar que el tenen, però si ho fessin, ells saben que ja no serien els reis de tothom. I el mateix passa amb les opinions polítiques de la Reina. No té dret a tenir-les? Clar que el té, però que se les guardi per a ella mentre vulgui exercir de reina; i si vol opinar, que canviï de feina. És la servitud de la institució, i fins ara creia que la Reina ho sabia portar prou bé. La veritat és que amb això m’ha defraudat molt.
I anant al comentari del nostre amfitrió, no sé quina era la intenció del seu post, però sí que se’n dedueixen els efectes, que semblen buscar criticar el matrimoni homosexual aprofitant que el Pisuerga passa per Valladolid. No em sembla bé. Com diu en Pere, hi podem estar d’acord o no, però a mi em sembla que el reconeixement d’aquest dret és una ampliació dels drets de les persones i que no perjudica ningú. Si entréssim a negar ampliacions de drets perquè no ens agrada el seu contingut, tal vegada, per exemple, les dones encara no votarien, o seguiríem negant la plena equiparació entre fills biològics i adoptius, o potser defensaríem l’esclavitud i el colonialisme perquè la gent d’altres cultures no saben governar-se. Això que dic sembla una bestiesa, però molta gent ho combatia en nom del que és natural i dels valors tardicionals, i ara les seves opinions ens semblen ridícules, ultramontanes i indefensables. Em temo, però, que això és el que en pensarà la humanitat d’aquí a unes dècades quan es comenti que hi havia gent que negava a algunes persones el dret a casar-se amb la persona que estimaven. Segur que es fotran les mans al cap, igual que ara nosaltres ens escandalitzem dels qui negaven a d’altres éssers humans la llibertat i creien natural l’esclavatge. Caldria tenir una mentalitat més oberta, perquè això no ens fa renunciar a res ni ens imposa res, però sí que reconeix drets a les persones que els reivindiquen; persones que, a més, en altres èpoques han estat cremades a les fogueres, internades en camps de concentració o que, fins i tot ara mateix, són empresonades o executades a molts llocs del planeta. I aquí seguim jugant a esquinçar-nos les vestidures només perquè volen casar-se, i ho fem en nom de no sé quins valors suposadament tradicionals o no sé quina suposada definició del diccionari. Serà que els costums no varien o que encara parlem llatí!
Crec que acceptar el matrimoni homosexual, per molt que no ens sembli personalment correcte o no tinguem cap gana de casar-nos amb ningú del mateix sexe (ningú no ens hi obliga), és una ampliació de drets perfectament legítima i assumible, i aquesta és una de les grandeses de la democràcia, que s’alimenta i creix amb la progressiva ampliació de nous drets. Hauríem de reflexionar seriosament sobre tot això i deixar-nos estar d’hipocresies que ja fa temps que han passat de moda. Acceptar l’exercici d’aquest dret i alegrar-nos-en de la seva existència i de la desaparició d’una forma menys de discriminació, no ens farà menys defensors de la família, ni menys cristians, ni menys defensors dels valors, ni disminuirà en res la nostra integritat, de la mateixa manera, per exemple, que defensar la llibertat de culte no ens fa menys defensors de les nostres creences, sinó ciutadans més lliures.
Comentari per hormisdes — novembre 5, 2008 @ 23:07
Jo comparteixo l’opinió del Jordi Moreno. El que m’agradaria saber és: qué és el que no agrada, que la reina parli o el que diu?
Imagino que el que no agrada és el que diu. De ben segur que si hagué afirmat el contrari del que ha dit, en lloc de critiques, alguns sectors tradicionalmente republicans, encara que fos per un instant, es tornarien monarquics, sobre alguns dels que van amb la rosa a la mà!
Ho sento molt, jo comparteixo fil per randa el que diu la reina, però crec que la monarquia és una institució a abolir. Estic d’acord que aquesta institució va ajudar a passar moments molt delicats durant la transició, però penso que un sistema republicà esta més d’acord amb els temps que ens han tocat viure.
Em solidaritzo amb la ciutadana Sofia, tot i que no m’agrada la reina sofia.
Comentari per Lluís Vila — novembre 7, 2008 @ 18:44
Gràcies a tots, Jordi, Victor, Hormisdes i Lluís Vila pels vostres comentaris. No necessito aprofitar que el Pisuerga pasa per Valladolid per parlar dels matrimonis homosexuals. Estic d’acord amb el reconeixement dels seus drets i a Catalunya férem la primera llei de parelles de fet, però el matrimoni és una institució referida a un home i a una dona. Tinc a mà el diccionari de la llengua catalana de l’Institut d’Estudis Catalans i a la pàgina 1191 de la seva edició del 1995 diu: “MATRIMONI: Unió legítima d’un home i una dona”. Crec que és compatible respectar els drets dels homosexuals i defensar aquesta naturalesa d’una institució determinada. Tan raro no sóc perquè llevat d’un nucli reduïdíssim de països i de dirigents polítics que es poden comptar amb els dits d’una mà, la resta dóna valor diferent al matrimoni i a la unió d’homosexuals. A Califòrnia així ho acaben de votar els mateixos que han donat la victòria a Obama.
Comentari per Josep Duran i Lleida — novembre 7, 2008 @ 19:15
Plantegem-nos-ho al revés: ¿què és el que agrada de la Reina, el que parli o el que diu? Els qui us solidaritzeu amb el dret a parlar de la ciutadana Sofia, el defensaríeu igual si la mateixa ciutadana es fiqués amb els catalans, per exemple? Aquest doble criteri és el que fa –ho dic amb tot el respecte del món– hipòcrites algunes adhesions. S’ha de criticar igual o aplaudir de la mateixa manera tant quan agrada com quan no agrada. La patadeta de la Reina al cul dels gais és llibertat d’expressió; quan el Rei — el ciutadà Joan Carles– va dir que el castellà mai no havia estat imposat, allò no era llibertat d’expressió, allò era intolerable!!!!
Comentari per hormisdes — novembre 8, 2008 @ 8:32
Gràcies Hormisdes pel teu nou comentari. Reconec que si s’hagués posat amb els catalans la criticaria, ara bé, en el meu cas no ho faria a partir del argument de que la Reina no pot parlar, però potser tens raó que la meva posició sigui un pel hipócrita. Dit aixó he de manifestar-te que constitucionalment no és el mateix el Rei que la Reina consorte, però vaja aquest es un altre debat pel que manifesto que m’haria de repassar la Constitució i doctrina o dret comparat.
Comentari per Josep Duran i Lleida — novembre 11, 2008 @ 16:58
Em permeto contestar al comentari de l’Hormisdes en quant a que m’hi sento al•ludit.
No es poden posar tots els ous al mateix cistell. D’entrada les afirmacions de la reina consort son una opinió que continuo compartint i és refereixen a uns temes molt concrets. El fet que comparteixi aquestes opinions no vol dir que comparteixi tot el que diu o pensa la reina.
Si, algun dia, es posa amb el catalans o Catalunya, donaré arguments per defensar la meva opinió. I com comprendràs, la meva posició, serà totalment contraria a la seva.
Però per davant de tot defensaré la llibertat de la reina o de qui sigui a parlar, a argumentar, encara que jo no estigui d’acord amb els seus arguments o amb l’institució que representa.
Per davant de tot el respecte. No es pot desqualificar ni titllar d’hipòcrites les opinions que no compartim. Tampoc és correcte fer demagògia posant al mateix sac el que ha dit i el que podria haver dit.
A part que aquestes opinions hagin sortit de la boca de qui han sortit, per quina raó ser coherent o estar d’acord amb el que dicta la Doctrina de l’Església Catòlica no està ben vist, o és, quant menys, criticable i manifestar-s’hi públicament a favor és totalment intolerat?
Comentari per Lluís Vila — novembre 12, 2008 @ 12:57
Gràcies Lluís Vila
Comentari per Josep Duran i Lleida — novembre 12, 2008 @ 16:16
[...] La reina i els inquisidors – Bloc de Duran i Lleida [...]
Retroping per Terratrèmol reial « EnVeuAlta — setembre 2, 2012 @ 1:33